jueves, 15 de febrero de 2007

Follow your dreams

"Nena dijo la partera" cuando apenas asome la cabeza al mundo y como un flash multicolor a manera de flecha Indio Aristotélica - Hegeliana una idea no cabal se colgó de la cabeza de mi papá y contagiándosela también a mi mamá, respondieron a la partera: "La Nena va a ser abogada".
Y así crecí entre Manuales de Derecho Romano, alguna que otra historia de Kant y los 129 artículos de la Constitución como Cuentito antes de dormir y a la hora de cantarme una canción la constante repetición con melodía de fondo del Art. 14 bis. de la tan apreciada Constitución.
La primer palabra que intentaron enseñare no fue Aguo, sino Abo… gada, definitivamente estaban alucinados que su hijita sería abogada. "Que ayude a luchar por la ley"; "Una guardiana de la constitución", pero por mas paseo que me llevaran a tribunales los domingos por la tarde, la nena sabia que el anarquismo le vestía mejor.
Un día, como toda criatura que crece, 17 años tenía que anotarse en la FACU. Mamá y papá ya estaban planeando regalarle a su hija el Estudio Jurídico decorado con un escritorio de Buenos Aires Desing y de yapa la colección completa del Código Civil y sus respectivos CDs para escucharlos por la noche según el método "Osmosis", por el cual uno durmiendo aprende los artículos de memoria.
Pero la nena retrasaba cada vez mas el ponerse en marcha para anotarse en la universidad.
Una noche cualquiera, acostada en su cama meditando sobre su esencia y sintiendo la presión de sus padres por ser abogada como cuchillos que le cortaban su ser, sintiendo gotas de transpiración ahogando sus mas bellos y proféticos anhelos de muchachita salvaje, se levantó de aquel reposo, se miro al espejo y se dijo: "Papá, no quiero ser abogada".
La ironía que guarda la vida es que justamente cuando menos te conoces y cuando mas en las nubes estas, (pensando en Bariloche, descontrol, aprender a manejar, Los Simpsons, y sintiéndote el Master of the Universe en tu barrio, soñando con estar en un escenario ante 3.000.000.000 personas cantando, o tocando la guitarra los Toc Toc, quizás esperando que te entreguen el Oscar en Hollywood, o planeando viajar a la luna…) te preguntan: "…Vas a ser abogado como tu papá…?…", y uno medita para su interior… NO ME MOLESTEN MAS!!!!… IT'S MY LIFE!!!… y terminas respondiendo en voz alta desconociéndote a vos mismo, pero con vos muy convincente casi de Nerd: "QUIERO SER ABOGADO COMO PAPÁ…".
Tal vez puede ser que naciste para Chicago Hope o Los Médicos de Siempre y queres ser médico como tu papá porque es tu verdadera y ferviente vocación. Pero también existe la posibilidad que no sepas aún a los 17 años cual es tu vocación.
Ahora bien, si tenes 17 años, sabes restar, sumar, multiplicar y dividir con coma, y tenes una remota idea de quienes fueron los últimos tres presidentes de Argentina, y sabes que Bill Clinton no es mas presidente de U.S.A, tenes posibilidades de expandir tu mente haciendo tal vez lo que te gusta, y viviendo de ello, (siempre y cuando durante 5 años te dediques a estudiar y no a hacer zapping entre MTV, HBO y Soni).
Anda a las Universidades y averigua por "TODAS" las carreras que hay, puede ser que no sepas que exista la carrera que se acopla a tu vocación.
Quien sabe y quizás sos vos el siguiente Einstein, o encontrás una teoría que venda mas libros que la del Big Ban, o seas el próximo Jim Morrison, o Doña Petrona, o descubras vida en otros planetas, o encuentres la cura al SIDA, y quizás sea yo la próxima Stephen King (in my dreams…).
Pero definitivamente vale la pena desafiarse a uno, aunque suene este final a filosofía barata y zapatos de goma rojos…

Tres libros

Criticar un libro es algo demasiado subjetivo. Depende básicamente de las preferencias personales y los gustos de cada uno., pero hay circunstancias precisas cuando vale la pena remarcar que algunos libros son pésimos (No vale la pena leerlos) y otros que no siendo best séller tendrían que compartir el mismo podio (Te lo recomiendo)
Hace unos meses atrás, para ser más precisa fue durante la Feria del Libro (mes de abril) y en algunas revistas conocidas (Noticias), dentro de los rankings de libros estaba Shangai Baby ocupando el primer puesto.
Críticos que leí lo describieron como el mejor libro escrito en años después de la revolución cultural china. Fiel reflejo de la china post-moderna cuya trama entre deja ver la corrupción china. Vale resaltar que para darle un matiz mas merchandansing a la cosa, hacían hincapié en que su escritora, una china de 27 años, luego de haber publicado el libro tuvo que exiliarse en New York.
Influenciada por tales críticas no miento si cuento que moría por tener ese libro en mi poder. Su precio excedía mis posibilidades. Espere hasta el mes de julio (mi cumpleaños), cuando alguien que bien conoce mis gustos me lo regaló.
En dos días leí el libro entero.
Mi conclusión: No vale la pena leerlo. Mi fundamento es simple, creo que los críticos que jamás leyeron a Henry Miller (Trópico de Capricornio o Trópico de Cáncer), elogiaron de mas al libro como uno de los mejores en años.
La chinita escritora, antes de sentarse a escribir Shangai Baby leyó a conciencia Henry Miller y subrayando las frases que más le gustaba y alguna que otra idea de Henry Miller, escribió a manera de plagio, suponiendo que tal vez estando en chino nadie se daría cuenta. Error nefasto.
La idea principal del libro es el pensamiento de Henry Miller. En cuanto a la corrupción china no cuenta nada que no se sepa: drogas, sexo, homosexuales, prostitución. Pero no hay que hacer gran esfuerzo literario para describir lo que se sabe que es. El esfuerzo hubiese estado si hubiera agregado algo que no se supiera o que otro no haya escrito. Te recomiendo antes que leer Shangai Baby, leer Trópico de Cáncer de Miller (Libro que vale la pena)
Sin embargo me pasó todo lo contrario con un libro que había comprado hace mas de dos años atrás a un vendedor ambulante en el colectivo (Línea 93) a tan solo 2 pesos (en ese entonces dos dólares) El autor: Adolfo Bioy Cáseres. Titulo de la novela: Diario de la guerra del cerdo.
Hace una semana atrás buscando algo para leer (se entiende que no tengo TV en mi habitación), encontré en mi biblioteca este libro. Sin otra cosa que hacer me dispuse a leerlo. En menos de una semana lo terminé y creo que fue uno de esos libros que sin esperar nada me dejo mucho mas que Shangai Baby (del cual esperé de más y me decepcionó)
Lo recomiendo, es más, se lo recomiendo a cualquier persona que este por encima de los 40 años y se siente viejo/a. O para esos que quieren saber que es sentirse viejo.
La idea es original: la historia de Vidal, un hombre mayor. Por ser viejo no quiere decir que no haya sexo en la novela.
Tiene muy buena narración con una gran ironía para explicar la realidad. Divertida y triste a la vez. Uno ve a través de los ojos de un viejo que no quiere sentirse viejo.
El último libro que voy a dar a conocer y quiero recomendar: Rescate en el Tiempo (1999-1357), escrito por Michael Crichton. Mismo autor de Parque Jurásico y El mundo perdido.
Es una súper novela de aventura pero con un sólido planeamiento científico y un trasfondo que mueve a la reflexión.
La multinacional ITC desarrolla bajo máximo secreto una revolucionaria y misteriosa tecnología basada en los últimos avances de la física quántica: tele transportar personas.
Entiendo que para muchos la ciencia-ficción es cuento de hadas, duendes o extraterrestres verdes. Pero cuando existe la probabilidad científica que la ficción sea posible, te puedo asegurar que después de leer este libro te vas a quedar con la intriga de saber si en la NASA no lo estarán haciendo. Te lo recomiendo.
Y para ir cerrando mis críticas, no hay nada más efervescente que después de instruirte con una buena lectura (ni se te ocurra leer a la chinita), te sientes frente al televisor y expongas tus neuronas

Existen colores que vienen con olores

Existen colores que vienen con olores, como los sonidos con texturas. Acariciar el aire cuando es denso, cuando es húmedo y al viento, y la tierra mojada que desprende transpiración.
El color amarillo huele a verano, y el verano tiene el mismo sonido que el amarillo.
Si escucho una canción, “Vientos de Cambios”, siento arena en mis pies. Si menciono el blanco, acaricio terciopelo en mi cabeza.
Es como los nombres, Ana, María, Eugenia, Lorena, Victoria, Patricia, Florencia, Noemí. Sin ninguna explicación lógica, Eugenia me es antipática. Ana es dulce, María es lluvia, Lorena es me es barro, Victoria es seguridad, Patricia color amarillo, Florencia mi hermana, Noemí arena.

La tortura de los vagos

Aguardemos sentados a la movilidad y cuando este cerca: ¡dejémosla pasar!.
Que no nos toque la iniciativa. Que no nos contagien el entusiasmo. Que no nos cuenten de logros, que no nos expliquen los éxitos. Que no nos hablen de esforzarse que acaso no me ves quejándome de todo lo que no es y podría ser.
Que si me muevo no tengo tiempo para recriminar al país. Que si encuentro iniciativa no puedo protestar por lo que me falta. No quiero que me enseñes a crecer, déjame estancada.
Déjame tranquilo que me agrada la inmovilidad. No me toques ni me empujes de mi inercia. Si vienen vientos de cambio cerrá las ventanas. No quiero renovación, no quiero cambio, no quiero revoluciones, no quiero pensamientos vanguardistas.
Que la vida es un libro de quejas y la tinta no se acaba.
Anota con letra grande las premisas de tus días, sostén de tus actos:
Ostracismo
Aburrimiento
Rutina
Desgano
Inmovilidad
Estancamiento
Saca la silla a la vereda y sentate a ver como se te pasa la vida y si te aburrís mucho espera hasta la semana que viene para leer mi próxima nota.

Lo admito

OK. Lo admito, busqué amarte y se transformó todo en un infierno. Pero ¿acaso está mal querer cambiarlo todo?. No sé si eras vos (...) o ésta situación absurda.
La circunstancia de que vos seas lo sublime y yo lo idiota.
OK. Lo admito, todo se transformó en un infierno. Pero no niegues que no valió la pena. Mentime. Pero no te mientas. Que el espejo te ve tuerto. Y vos lo sabes.
Ahora voy al mar y tomo agua salada. Te recuerdo. ¿Vos a mí?. Y si todo lo que venís haciendo te puso en una sala de espera. No vivís tu vida: Me esperas. ¿Yo a vos?.
OK. Lo admito, busqué amarte entre lo sublime y lo idiota. Y me quemo en mi infierno mientras espero. Y aún no se que espero.
OK. Lo admito: it’s you.

Girar la vida

Uno puede andar a una velocidad de 25 horas en un día de 24. De una patada voltear cualquier pared. Correr con la máxima resistencia cualquier sueño. No descansar. Agotar la mente. Agotar la voz. Agotar la vista. Estar acá y al rato allá. Planear. Tener todo bajo control. Y como un rayo de hielo te cae el cambio en la hora 25 y te parte la cabeza en dos.
Te frenas. Inmóvil. La velocidad de antes te estaba llevando por un camino sin final. Todo sigue corriendo como antes: 25 horas en días de 24. Pero vos no estás montado en ese tiempo. Tu tiempo es otro.
Un cambio que te gira la cabeza 180°. Puede ser que estaba reposando desde hace un tiempo dentro tuyo solo que no existía la voluntad por salir: Expresarse.
Expresarte.
Es que nadie puede ser esclavo de su identidad, cuando surge una posibilidad de cambio hay que cambiar. Variar. Mutar. Ser y seguir siendo para volver a ser.
Esta el que se conformo con lo que tiene. A falta de pan bien están las tortas ¿Y qué?.
Porque la voluntad duerme durante 24 horas y a las 25 se despierta y nosotros la dopamos. A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Entonces que no te asombre ese rayo de hielo partiéndote la cabeza. Pero no te drogues con el conformismo de la rutina. El cambio existe. No afuera sino adentro. No mañana sino ahora.
Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo. Y el rayo te partió en dos pero vos te volviste a drogar.
¿Cómo anda tu vida?, pregunté.
Igual que siempre.

Un chico con hambre

Radiografía de un chico con hambre
“Que no haya hambre”, ese es el pedido mayoritario de los chicos del norte argentino y se supone (esto pensado en quienes nos gobiernan), con la mano no se puede tapar el sol.
La desnutrición infantil en Argentina afecta especialmente a las provincias del nordeste, noroeste y al conourbano Bonaerense. Antiguas falencias del sistema de salud, carencias en la infraestructura sanitaria, inoperancia política, son algunos de los factores que explican la existencia de desnutrición infantil en uno de los país con mayor extensión de tierras fértiles (el territorio argentino tiene casi 250.000 km2 de tierras cultivables).
La palabra desnutrición de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (es bueno saber de que se habla) se utiliza para referirse a varias dolencias relacionadas con la ingesta de uno o más nutrientes (por ejemplo, proteínas, yodo o calcio) y caracterizadas por un desequilibrio entre el aporte de nutrientes y energía y las necesidades del organismo para su crecimiento y desarrollo.
En el año 2001 la proporción de niños con bajo peso al nacer (menos de 2,5 kilos) era de 7,4% una tasa próxima al promedio de los países industrializados (7%) que al de América Latina y el Caribe (9%). Esta constante se vino manteniendo desde 1990, pero una serie de datos más recientes difundidos por algunos hospitales (no todo es color de rosas con Kirchner, para los que se comen cualquier verso) sugieren que aumentó.
Otro dato que anticiparía índices más altos de desnutrición es el incremento que ha experimentado el número de niños que viven en hogares indigentes (que no cuentan con los ingresos suficientes para cubrir una canasta alimentaria básica). Un dato más: en octubre de 2002 el 42,7% de los menores de hasta 18 años era indigente (estos no son porcentajes sacados al boleo, se trata de un estudio del Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales de la Nación, SIEMPRO). Y solo acoto que en Misiones, Chaco, Corrientes y Salta esta cifra llegó al 55%.
Las regiones más castigadas por la pobreza en octubre de 2001, poco antes de la devaluación y la cesación de pagos del país, había en Argentina 9,4% de hogares indigentes, en mayo de 2003, 17,9%. (Recibo comentarios).
El bajo nivel de instrucción de las madres es una de las causas más importantes de la desnutrición y de la mortalidad infantil. Pregunto que papel viene jugando el gobierno en todo esto porque pareciera ausente según los datos o directamente queda comprobada la inoperancia K (que no es K de Kilo sino K de Kirchner).
Para los privilegiados de la urbe los datos que están próximos a leer parecen sacados de un censo a principio de siglo empero son los datos que se obtuvieron según el Censo Nacional 2001.
El 15,9% de los 10,1 millones de hogares de la Argentina carece de provisión de agua dentro de la vivienda. Los hogares con necesidades básicas insatisfechas (NBI), indicador de la pobreza estructural de una sociedad, son el 14,3% del total. De ellos, no tiene agua dentro de la vivienda el 50,8%.
En el análisis de esta situación vale marcar diferencia, la persistencia de niveles elevados de desnutrición no es solo producto de la crisis económica sino el virtual colapso del sistema hospitalario.
Aunque el gasto global en salud ha sido elevado en comparación con países similares (en el 2001 la suma del gasto público y privado fue de 23.200 millones de dólares, un 8,7% del PBI, sin embargo la mortalidad infantil para el año 2001, de 16,3 por mil nacidos.
El informe 2003 sobre la situación de salud en Argentina del Ministerio de Salud dice que “en todas las provincias argentinas, por lo menos una de cada dos muertes de niños podría evitarse” (MIERDA QUE DA BRONCA saber que se puede evitar y queda escrito en un informe).
La mortalidad infantil más elevada se presenta en Formosa, Tucumán, Chaco, Corrientes, y La Rioja; la más baja, en la ciudad de Buenos Aires.
Claro, también hay que entender las disparidades regionales (cuestión no que no justifica sino que hecha mas luz sobre la inoperancia del sistema). En la ciudad de Buenos Aires hay un médico cada 95 habitantes; en Tierra del Fuego, uno cada 962.
Cuanta carencia y una sola promesa que ningún político sabe cumplir: “Que no haya hambre”.