jueves, 15 de febrero de 2007

Adoquín San Isidro

Era luna llena, había luz en la calle cuando el pasó por su casa y le rompió el vidrio del living con un adoquín San Isidro. No se dio cuenta que venía un auto de frente, lo esquivó y terminó chocando contra un sauce llorón. El auto quedó destruido. Bajó del auto aturdido para sentarse en el piso. Tenía un hilo de sangre sobre el lado izquierdo de la cabeza, se tocó el pelo. Le dolía bastante. Intentó pararse pero se cayó al piso. A los veinte minutos recién llego la ambulancia. Le dieron los primeros auxilios, examinaron la obra social que tenía. Llego la policía, hizo todos los peritajes. Y llegó el seguro del auto. Mientras tanto el estaba acostado adentro de la camilla, ya mas calmado aunque aturdido, respondía preguntas que el policía, cabo primero de la comisaría 124, le hacía para entender como fue que se estrelló contra un árbol en una avenida doble mano bien ancha.
El no se acordaba que estaba haciendo antes del accidente en el auto. Ni idea a donde iba, ni tampoco de donde venía. Tenía la cedula de identidad: Lucas.
Se acercó otro policía a la ambulancia con un adoquín en la mano. Encontramos esto adentro del auto, sobre el asiento del acompañante, en el baúl hay otros 30 adoquines. ¿Qué hace con tantos adoquines?
Una mujer con otro adoquín se acercó al policía y le dijo que alguien una hora antes le había tirado un adoquín desde la vereda y le había roto el vidrio de la ventana de su casa. El adoquín cayó sobre el televisor y lo había aboyado. Cargaba con el adoquín para mostrarlo como prueba.
El policía se acerco a Lucas y le preguntó porqué le había tirado un adoquín por la ventana adentro de la casa.
Lucas estaba perdido. No tenía ni idea de nada. Lo último que tenía en la memoria era el enfermero curando las heridas que tenía en la cabeza.
Cuando la señora mostró la piedra, se acercó también un hombre mayor con otro adoquín y dijo que se lo habían tirado ya hacia unos días y le había roto el vidrio de la ventana de la casa. Después de un rato ya eran como 27 personas a las que Lucas les había tirado adoquines adentro de sus casas.
Lucas fue internado en el Hospital Pirovano, tenía perdida de memoria. 5 Días mas tarde se ubicó su paradero. Una mujer de 45 años lo pasó a buscar. La policía le hizo un par de preguntas. Los adoquines los había sacado de las plazoletas que están en Echeverría y Zabalía. La cuestión es que ni Lucas, ni la policía supo nunca porque había arrojado esos adoquines a esas personas.

Pregunta

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?
Estaba sentada en el balcón de su casa recordando la última vez que había hecho algo por primera vez. Y se sintió como reventar una uva con un salto. Fue un crack asqueroso. Un crack mediocre. Simple y mediocre. No tenía memoria de cuando había hecho algo nuevo.
El jugo de la uva se transformaba en vino amargo pensando en la sensación de la uva reventada. Desparramada en el suelo. Verde. Jugosa, pero reventada. La piel abierta, las semillas abiertas. Todo explotado. Un salto y crack. Volvió de nuevo a la pregunta ¿cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Hace mucho tiempo. Se volvió a sentar en el suelo, pensando en la uva que dibujo con su mente, pero la uva no era real, fue solo una sensación, y no la uva, sino el crack, cuando explotó con el salto.
La pregunta era estúpida y compleja a la misma vez. Acaso siempre tenemos que estar en continuo movimiento buscando cosas nuevas, lo dudó, pero entonces porque se sentía como esa uva reventada.
Agazapada en el suelo enroscó con sus dos brazos sus piernas y pensó en algo nuevo.
No había nada nuevo. Ni siquiera calles nuevas donde hubiese podido haber caminado la última semana, pero no, siempre hacia el mismo recorrido. Y le dio asco sentirse tan vulnerable con una estúpida pregunta: ¿cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Se sentía diminuta, inservible, previsible. Nada nuevo. Todo viejo.
Suena el teléfono, se escucha la campana desde el balcón. Corre a atenderlo.
¿Hola?
Perdón equivocado…
Para, no cuelgues.
¿Qué?
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez? , ella preguntó.
Hubo un silencio. Se sintió como otra uva se reventaba con un salto. Un tiro de fuego a la cotidianidad. Empujar los hábitos al precipicio.
Supuso mejor no volver a preguntar.

La mente, el cosmos y la naturaleza

A veces pasa que uno se encuentra a sí mismo pensando lo impensable. Hay un momento exacto cuando la conciencia se remonta quién sabe a dónde, y la inteligencia se dispersa y dispara hacia cualquier lado. Cuando te das cuenta, no tenés en mente el hilo de pensamientos que te llevó a pensar lo que en ese momento estás pensando, y por la intelectia se te cruzan mil cosas sin saber por qué.
Bajo este efecto mental siempre llego a la misma conclusión: Todo se reduce a los límites mismos de la capacidad que tiene el cerebro humano como nexo con el mundo exterior.
Mi punto de partida e hipótesis es sencilla: La capacidad del hombre por entender al mundo es tan limitada que necesita creer. Hay temas que derrotan la mente de todo hombre a la hora de dar explicaciones.
La muerte es uno de esos temas. La imposibilidad del hombre por saberse y comprenderse mortal. La sensación de fin se proyecta con la necesidad de tener hijos como la misma prolongación de uno mismo a pesar de la muerte. La eterna incertidumbre que la muerte planteó en todas las civilizaciones llevó a crear fantasías sobre lo que viene después de la vida. Tal vez a manera de hacer más leve el dolor que se siente ante no ser.
Esto que es miedo, es también la causa funcional de varias religiones. Creadas e inventadas para dar una explicación a lo que no tiene explicación porque no hay verdad certera que describa qué pasa después de la muerte. No hay ciencia que de veracidad sobre vida eterna, sino más bien, la veracidad de la ciencia está en explicar la vida y no la muerte, por eso la muerte da paso a la creencia de las religiones para amortiguar el dolor.
Otra palabra que deja ver las limitaciones del hombre es la explicación en el tiempo y espacio de lo infinito. Pasa que cuando el hombre al sentarse a pensar las dimensiones del universo, no encuentra cabida en la mente para comprender lo infinito en el espacio y tiempo (tal vez ocurra esto porque el hombre sea de naturaleza finita). Y entonces una vez más, la necesidad de creer fantasías se enfrenta contra el Big Bang y la Teoría Cuántica. La necesidad del Génesis y el Armagedon como hechos certeros que son creencias necesarias para darle calma a la mente.
Es que la mente no siempre comprende que el universo se extiende quién sabe hasta donde, y que nuestro lugar es meramente insignificante dentro de una galaxia, en un espacio donde hay más galaxias. Y saber que aun después y antes de la tierra, el tiempo existió. Antes del Big Bang era todo gases, pero algo había y algo habrá después de la tierra. Aunque creer en lo infinito es la contradicción de la negación de la nada, tal vez porque es aún mas difícil entender la nada como el vacío absoluto del tiempo y espacio, en este caso imaginar la nada es imposible.
Lo anterior fue un divague de pensamientos sueltos, pero es justamente la descripción perfecta de ese momento cuando la mente se encuentra a sí misma pensando lo impensable. Y si ahora no entendiste ni una palabra de lo que escribí, tu inconsciente te lo recordará cuando esto que describí te esté pasando, recién ahí vas a entenderme.
Ser yo no es fácil, pero ser la nada es imposible.

Juventud perdida y podrida

Conque amargura me cuentan de recuerdos. Una desidia por el presente. Un futuro trastornado.
Lo que es cruel es que siempre culparon a la juventud. “Juventud perdida y podrida”, gritan algunos viejos y no tan viejos. Nos señalan con el dedo, y te marcan (“Juventud perdida y podrida”) Juzgados por los mismos que roban la inocencia de los niños: ¡Que nada es fácil y todo cuesta el doble en estos tiempos ¡
Pero no mal interpretes a esta juventud. Mi juventud no espera nada de la generación anterior, ni de la anterior de la anterior. Puede ser que se queje. Tener 23 años, tener 28 años, tener 30 años y no encontrar trabajo. Entristece a la más pura de las lozanías. Los sueños envejecen cuando repartir CV es hábito pero nunca hay respuesta.
Y después están las exigencias mismas de la vida. Siempre hay alguien que te las hace recordar: “Sos un vago, yo a tu edad ...”
Pero esos no entienden que Argentina cambió. Salir a buscar trabajo no es garantía segura que lo consigas.
La presión personal, de la familia, de la sociedad, que te exprime la cabeza y haces todo lo que esta a tu alcance, pero no hay trabajo.
Y entonces aparece de nuevo quien siempre te hace recordar tu deficiencia porque no trabajas: “Sos un vago, yo a tu edad ...”. Le gritarías con todas tus fuerzas: “Vos a mi edad vivías en otro país, Argentina hoy es otra tierra de la que vos conoces”. Y mañana vamos a estar aún peor que hoy, menos probabilidad de encontrar trabajo, eso no se lo decís, pero uno lo sabe.
Escuché un comentario sobre el aumento de suicidios entre jóvenes. Y los viejos dirán por ahí: “Juventud perdida y podrida”. Pero es que no ven que Argentina cambió. Alguien un par de años atrás podía imaginarse un futuro, había algo que le daba certeza a todo lo que proyectara. Hoy, en mi Argentina no hay certeza y la imaginación se esfuma.
Tal vez ahora los sueños de la juventud si sean tan solo utopías, o si hay suerte (cruzo los dedos) se transformen en la fuerza necesaria que se necesita para cambiar a la Argentina. Aún cuando para algunos somos: “Juventud perdida y podrida”

La vida tiene caminos raros

La vida tiene caminos raros, esos que no están marcados por nadie, los que uno solo sabe descubrir cuando todo cambió demasiado para poder fingir felicidad y no queda otra salida mas que la que uno encuentra si es que tiene suerte.
Todos los sentimientos un buen día pueden llegar a culminar en una catarata de caos que llevan hasta el desquicio de la cordura, y solo ahí, cuando todo hace colapso en los nervios y lo sentís en las vértebras cuando te hacen explotar la cabeza de dolor, y la sangre te hierve sin saber que va a venir después cuando en la noche no podes dormir porque no podes dejar de pensar, y no sabes que hacer.
Dejas atrás tu morada, y te propones no volver hasta que estés satisfecho, sin cuentas pendientes, sin pensamientos dañinos, solo vos y lo que hay enfrente, sin importar nada.

Un pensamiento

¿…Y qué si tu realismo me aburre?, ¿…Y qué si tu no esfuerzo no me atrapa?.
Me vuelvo a sentar despacio una vez mas en el Columpio Ideológico que cuelga en mi mente, y con mis pies descalzos y en movimiento de cambio, desdibujo tu mundo abstracto.
¿… Y qué si me agotan tus palabras vacías?. Abro los ojos y detrás de ellas no hay nada para ver, vos no estas, no te comprometes. Y no busco tu ausencia porque siempre vi miles colgadas con clavos oxidados en las paredes de la historia.
¿… Y qué si tu limosna no alimenta?, ¿...Y qué si tu limpieza es mugre en mi sociedad mágica?. Me arrastro por mis tierras fértiles hasta tu realismo vacío y le planto una rosa, pegoteada, sucia, con tierra… pero rosa, natural para tu satisfacción artificial.
Tal vez no encuentres ideales. Cuentan en mi escuela que se hundieron en el mar de lo absurdo, y que alguien los escondió en Atlántida. Yo busqué pero no encontré. Entonces por obligación de lo inconsciente nacieron miserables nuevos héroes en estos tiempos, tu siglo. Y a través de un orificio maternal del televisor, brotaron tus ideales de zapping y Direct TV. Muy de a poco llegaron a tu mente y se encarnaron en tu vida. Tal vez sangres, tal vez ni te des cuenta.
¿…Y qué si tu quietud me duerme?. ¿Muerte en vida? O ¿Vida muerta?. Sin embargo yo me lleno del mundo que tiene granos de arena, el mundo que te rodea y te da asco. Y jamas tu solidaridad me interesó, y tus responsabilidades no son las mías.
¿...Y qué si tu apatía me da tristeza?
Y no hace falta que cambies el mundo, no todos nacieron para Ser.

Buenos Aires la fea

Tomar el tren de las 7:35 de la mañana que va de Suarez a Retiro cada día midiendo 1,60 no te deja un margen de respiración apto para llenar los pulmones de aire “Puro”, todo lo contrario... uno se sube al tren sabiendo desde antes de crusar la puerta que tiene que dar el último y prfundo respiro. Te ubicas en algún espacio o hueco y en cuanto te percatas que estas justo en el centro de un grupo de 5 gorilas, te das cuenta de que tu nariz justo está a la altura de sus axilas... Evitás pensar en ello pero el olor que por lo fuerte parece onion con cebolla te hace imposible trucar la mente... Y en la más alta de las reflexiones meditás: ¿Respiro por la boca o por la nariz?... Si respiro por la boca evito sentir el olor, pero me revuelve el estómago sentir esa baranda bajar por mi perfumada Colgate Menta Anticaries garganta. Y respiro por la nariz. Finalmente uno decide imaginariamente dejarse crecer escamas y respirar por las branquias.
Llegas a Retiro y en la maratón Carrefour por llegar primero a la salida, corrés con la boca abierta, la lengua colgando respirando oxígeno.
Finalmente salís de la lata apestada con olor a cebolla e iniciás el Turismo Aventura que implica escalar las montañas de piedra y cemento que hay desde que hace unos meses se dignaron a “urbanizar” Retiro.
Siempre hay dos oportunidades: bien puede ser un día soleado donde la calle deja brotar un olor a podrido totalmente imposible de digerir, o bien un día típico de diluvio porteño donde te transformás en canguro y jugás a saltar baldosas flojas. Saltás una, saltas dos, saltas tres hasta que... Splash! Baldosa floja y te salpicás con barro (... “la próxima vez me pongo las Pampero amarillas que todavía me entran”).
El día puede transcurrir sin mayores altercados hasta que llega el anhelado retorno a casa.
El subte siempre está más cerca. Reducis un tamaño un 50% más del ya poco 1.60 metro que medís, te encadenás todos los bolsillos y te abrazás de la mochila.
Finalmente entrás, estás ahí, parada, es más, enfrentada a alguien que mide como vos.
Por adentro das gracias a que no vas a tener que oler cebollas.
Felizmente pensás y hacés reflexiones filosóficas hasta que el Alerta Roja! de tu nariz empieza a emitir el insoportable instintod del olfato y en tu mente y con luces de colores aparece el cartelito: DANGER, DANGER, DANGER! MAL OLOR!!! NO, NO, NOOOO!... Su aliento me está matando y suponés que se trata de una mezcla de ajo con chicle y cigarrillo. Sabés que la única forma para sobrevivir es manteniendo la mente ocupada y a pesar de ser mujer hacés fuerza e intentás pensar... “¿Lía Salgado se parece a Julia Roberts?... ¿Por qué hay gente que le pone azucar al Nesquik si ya tiene?”. Pero al olor lo sentís raspar las fosas nasales de tu nariz y en un intento doblemente más fuerte volvés a pensar y buscás algún pensamiento deleitable... “BRAD PITT”, doblemente más deleitable... “BRAD PITT y KEANU REEVES”, aún más deleitable... “BRAD PITT, KEANU REEVES y YO”, y para hacerlo cósmico... “BRAD PITT, KEANU REEVES, Y YO EN LA CASA DEL GRAN HERMANO, SOLOS”.
Me bajo en Cabildo y Juramento, en la mente se me cruza un curso de Utilísima Satelital: “Cómo picar papel glasé”. Emprendo una caminata y voy tarareando la canción que me acabo de aprender para el recital de los Backstreet Boys... me siento re Britney Spears, Ups! Lo hice de nuevo!.
Empiezo a esquivar gente, tarjeteros y todo tipo de promoción: “coma como un caballo”, “revise su casilla de correo electrónico por $1 la hora”, “compre un televisor 60´, una heladera 2 puertas y llévese gratis la película de Rodrigo, el Potro”, “modernizamos su guía telefónica”, “gran promoción: Albergue Transitorio Miauuu”.
Finalmente decido con tantos papeles hacer una agenda personal totalmente reciclada que aprendí en Bricolash de Utilísima Satelital y empiezo a juntar de las veredas papel, papel, papel, papel, papel y más papel.
Llegando a la esquina los Backstreet son reemplazados de mi mente por el incesante ruido de bocinas, frenadas e insultos entre taxitas, colectiveros y la señora con su perrito marca Susana Gimenez que no llega a cruzar la calle.
Por suerte sobre Cabildo hay casas de camping y hago a tiempo para comprar un salvavidas, un snorkel y un tanque de oxígeno haciendo juego al mejor estilo Baywatch.
Empieza a llover, las veredas, baños públicos de perros, se transforman en abono para plantas, no me importa, tengo patas de rana.
Miro el reloj y me desespero “FALTAN 5 MINUTOS PARA BETTY LA FEA”.

Follow your dreams

"Nena dijo la partera" cuando apenas asome la cabeza al mundo y como un flash multicolor a manera de flecha Indio Aristotélica - Hegeliana una idea no cabal se colgó de la cabeza de mi papá y contagiándosela también a mi mamá, respondieron a la partera: "La Nena va a ser abogada".
Y así crecí entre Manuales de Derecho Romano, alguna que otra historia de Kant y los 129 artículos de la Constitución como Cuentito antes de dormir y a la hora de cantarme una canción la constante repetición con melodía de fondo del Art. 14 bis. de la tan apreciada Constitución.
La primer palabra que intentaron enseñare no fue Aguo, sino Abo… gada, definitivamente estaban alucinados que su hijita sería abogada. "Que ayude a luchar por la ley"; "Una guardiana de la constitución", pero por mas paseo que me llevaran a tribunales los domingos por la tarde, la nena sabia que el anarquismo le vestía mejor.
Un día, como toda criatura que crece, 17 años tenía que anotarse en la FACU. Mamá y papá ya estaban planeando regalarle a su hija el Estudio Jurídico decorado con un escritorio de Buenos Aires Desing y de yapa la colección completa del Código Civil y sus respectivos CDs para escucharlos por la noche según el método "Osmosis", por el cual uno durmiendo aprende los artículos de memoria.
Pero la nena retrasaba cada vez mas el ponerse en marcha para anotarse en la universidad.
Una noche cualquiera, acostada en su cama meditando sobre su esencia y sintiendo la presión de sus padres por ser abogada como cuchillos que le cortaban su ser, sintiendo gotas de transpiración ahogando sus mas bellos y proféticos anhelos de muchachita salvaje, se levantó de aquel reposo, se miro al espejo y se dijo: "Papá, no quiero ser abogada".
La ironía que guarda la vida es que justamente cuando menos te conoces y cuando mas en las nubes estas, (pensando en Bariloche, descontrol, aprender a manejar, Los Simpsons, y sintiéndote el Master of the Universe en tu barrio, soñando con estar en un escenario ante 3.000.000.000 personas cantando, o tocando la guitarra los Toc Toc, quizás esperando que te entreguen el Oscar en Hollywood, o planeando viajar a la luna…) te preguntan: "…Vas a ser abogado como tu papá…?…", y uno medita para su interior… NO ME MOLESTEN MAS!!!!… IT'S MY LIFE!!!… y terminas respondiendo en voz alta desconociéndote a vos mismo, pero con vos muy convincente casi de Nerd: "QUIERO SER ABOGADO COMO PAPÁ…".
Tal vez puede ser que naciste para Chicago Hope o Los Médicos de Siempre y queres ser médico como tu papá porque es tu verdadera y ferviente vocación. Pero también existe la posibilidad que no sepas aún a los 17 años cual es tu vocación.
Ahora bien, si tenes 17 años, sabes restar, sumar, multiplicar y dividir con coma, y tenes una remota idea de quienes fueron los últimos tres presidentes de Argentina, y sabes que Bill Clinton no es mas presidente de U.S.A, tenes posibilidades de expandir tu mente haciendo tal vez lo que te gusta, y viviendo de ello, (siempre y cuando durante 5 años te dediques a estudiar y no a hacer zapping entre MTV, HBO y Soni).
Anda a las Universidades y averigua por "TODAS" las carreras que hay, puede ser que no sepas que exista la carrera que se acopla a tu vocación.
Quien sabe y quizás sos vos el siguiente Einstein, o encontrás una teoría que venda mas libros que la del Big Ban, o seas el próximo Jim Morrison, o Doña Petrona, o descubras vida en otros planetas, o encuentres la cura al SIDA, y quizás sea yo la próxima Stephen King (in my dreams…).
Pero definitivamente vale la pena desafiarse a uno, aunque suene este final a filosofía barata y zapatos de goma rojos…

Tres libros

Criticar un libro es algo demasiado subjetivo. Depende básicamente de las preferencias personales y los gustos de cada uno., pero hay circunstancias precisas cuando vale la pena remarcar que algunos libros son pésimos (No vale la pena leerlos) y otros que no siendo best séller tendrían que compartir el mismo podio (Te lo recomiendo)
Hace unos meses atrás, para ser más precisa fue durante la Feria del Libro (mes de abril) y en algunas revistas conocidas (Noticias), dentro de los rankings de libros estaba Shangai Baby ocupando el primer puesto.
Críticos que leí lo describieron como el mejor libro escrito en años después de la revolución cultural china. Fiel reflejo de la china post-moderna cuya trama entre deja ver la corrupción china. Vale resaltar que para darle un matiz mas merchandansing a la cosa, hacían hincapié en que su escritora, una china de 27 años, luego de haber publicado el libro tuvo que exiliarse en New York.
Influenciada por tales críticas no miento si cuento que moría por tener ese libro en mi poder. Su precio excedía mis posibilidades. Espere hasta el mes de julio (mi cumpleaños), cuando alguien que bien conoce mis gustos me lo regaló.
En dos días leí el libro entero.
Mi conclusión: No vale la pena leerlo. Mi fundamento es simple, creo que los críticos que jamás leyeron a Henry Miller (Trópico de Capricornio o Trópico de Cáncer), elogiaron de mas al libro como uno de los mejores en años.
La chinita escritora, antes de sentarse a escribir Shangai Baby leyó a conciencia Henry Miller y subrayando las frases que más le gustaba y alguna que otra idea de Henry Miller, escribió a manera de plagio, suponiendo que tal vez estando en chino nadie se daría cuenta. Error nefasto.
La idea principal del libro es el pensamiento de Henry Miller. En cuanto a la corrupción china no cuenta nada que no se sepa: drogas, sexo, homosexuales, prostitución. Pero no hay que hacer gran esfuerzo literario para describir lo que se sabe que es. El esfuerzo hubiese estado si hubiera agregado algo que no se supiera o que otro no haya escrito. Te recomiendo antes que leer Shangai Baby, leer Trópico de Cáncer de Miller (Libro que vale la pena)
Sin embargo me pasó todo lo contrario con un libro que había comprado hace mas de dos años atrás a un vendedor ambulante en el colectivo (Línea 93) a tan solo 2 pesos (en ese entonces dos dólares) El autor: Adolfo Bioy Cáseres. Titulo de la novela: Diario de la guerra del cerdo.
Hace una semana atrás buscando algo para leer (se entiende que no tengo TV en mi habitación), encontré en mi biblioteca este libro. Sin otra cosa que hacer me dispuse a leerlo. En menos de una semana lo terminé y creo que fue uno de esos libros que sin esperar nada me dejo mucho mas que Shangai Baby (del cual esperé de más y me decepcionó)
Lo recomiendo, es más, se lo recomiendo a cualquier persona que este por encima de los 40 años y se siente viejo/a. O para esos que quieren saber que es sentirse viejo.
La idea es original: la historia de Vidal, un hombre mayor. Por ser viejo no quiere decir que no haya sexo en la novela.
Tiene muy buena narración con una gran ironía para explicar la realidad. Divertida y triste a la vez. Uno ve a través de los ojos de un viejo que no quiere sentirse viejo.
El último libro que voy a dar a conocer y quiero recomendar: Rescate en el Tiempo (1999-1357), escrito por Michael Crichton. Mismo autor de Parque Jurásico y El mundo perdido.
Es una súper novela de aventura pero con un sólido planeamiento científico y un trasfondo que mueve a la reflexión.
La multinacional ITC desarrolla bajo máximo secreto una revolucionaria y misteriosa tecnología basada en los últimos avances de la física quántica: tele transportar personas.
Entiendo que para muchos la ciencia-ficción es cuento de hadas, duendes o extraterrestres verdes. Pero cuando existe la probabilidad científica que la ficción sea posible, te puedo asegurar que después de leer este libro te vas a quedar con la intriga de saber si en la NASA no lo estarán haciendo. Te lo recomiendo.
Y para ir cerrando mis críticas, no hay nada más efervescente que después de instruirte con una buena lectura (ni se te ocurra leer a la chinita), te sientes frente al televisor y expongas tus neuronas

Existen colores que vienen con olores

Existen colores que vienen con olores, como los sonidos con texturas. Acariciar el aire cuando es denso, cuando es húmedo y al viento, y la tierra mojada que desprende transpiración.
El color amarillo huele a verano, y el verano tiene el mismo sonido que el amarillo.
Si escucho una canción, “Vientos de Cambios”, siento arena en mis pies. Si menciono el blanco, acaricio terciopelo en mi cabeza.
Es como los nombres, Ana, María, Eugenia, Lorena, Victoria, Patricia, Florencia, Noemí. Sin ninguna explicación lógica, Eugenia me es antipática. Ana es dulce, María es lluvia, Lorena es me es barro, Victoria es seguridad, Patricia color amarillo, Florencia mi hermana, Noemí arena.

La tortura de los vagos

Aguardemos sentados a la movilidad y cuando este cerca: ¡dejémosla pasar!.
Que no nos toque la iniciativa. Que no nos contagien el entusiasmo. Que no nos cuenten de logros, que no nos expliquen los éxitos. Que no nos hablen de esforzarse que acaso no me ves quejándome de todo lo que no es y podría ser.
Que si me muevo no tengo tiempo para recriminar al país. Que si encuentro iniciativa no puedo protestar por lo que me falta. No quiero que me enseñes a crecer, déjame estancada.
Déjame tranquilo que me agrada la inmovilidad. No me toques ni me empujes de mi inercia. Si vienen vientos de cambio cerrá las ventanas. No quiero renovación, no quiero cambio, no quiero revoluciones, no quiero pensamientos vanguardistas.
Que la vida es un libro de quejas y la tinta no se acaba.
Anota con letra grande las premisas de tus días, sostén de tus actos:
Ostracismo
Aburrimiento
Rutina
Desgano
Inmovilidad
Estancamiento
Saca la silla a la vereda y sentate a ver como se te pasa la vida y si te aburrís mucho espera hasta la semana que viene para leer mi próxima nota.

Lo admito

OK. Lo admito, busqué amarte y se transformó todo en un infierno. Pero ¿acaso está mal querer cambiarlo todo?. No sé si eras vos (...) o ésta situación absurda.
La circunstancia de que vos seas lo sublime y yo lo idiota.
OK. Lo admito, todo se transformó en un infierno. Pero no niegues que no valió la pena. Mentime. Pero no te mientas. Que el espejo te ve tuerto. Y vos lo sabes.
Ahora voy al mar y tomo agua salada. Te recuerdo. ¿Vos a mí?. Y si todo lo que venís haciendo te puso en una sala de espera. No vivís tu vida: Me esperas. ¿Yo a vos?.
OK. Lo admito, busqué amarte entre lo sublime y lo idiota. Y me quemo en mi infierno mientras espero. Y aún no se que espero.
OK. Lo admito: it’s you.

Girar la vida

Uno puede andar a una velocidad de 25 horas en un día de 24. De una patada voltear cualquier pared. Correr con la máxima resistencia cualquier sueño. No descansar. Agotar la mente. Agotar la voz. Agotar la vista. Estar acá y al rato allá. Planear. Tener todo bajo control. Y como un rayo de hielo te cae el cambio en la hora 25 y te parte la cabeza en dos.
Te frenas. Inmóvil. La velocidad de antes te estaba llevando por un camino sin final. Todo sigue corriendo como antes: 25 horas en días de 24. Pero vos no estás montado en ese tiempo. Tu tiempo es otro.
Un cambio que te gira la cabeza 180°. Puede ser que estaba reposando desde hace un tiempo dentro tuyo solo que no existía la voluntad por salir: Expresarse.
Expresarte.
Es que nadie puede ser esclavo de su identidad, cuando surge una posibilidad de cambio hay que cambiar. Variar. Mutar. Ser y seguir siendo para volver a ser.
Esta el que se conformo con lo que tiene. A falta de pan bien están las tortas ¿Y qué?.
Porque la voluntad duerme durante 24 horas y a las 25 se despierta y nosotros la dopamos. A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Entonces que no te asombre ese rayo de hielo partiéndote la cabeza. Pero no te drogues con el conformismo de la rutina. El cambio existe. No afuera sino adentro. No mañana sino ahora.
Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo. Y el rayo te partió en dos pero vos te volviste a drogar.
¿Cómo anda tu vida?, pregunté.
Igual que siempre.

Un chico con hambre

Radiografía de un chico con hambre
“Que no haya hambre”, ese es el pedido mayoritario de los chicos del norte argentino y se supone (esto pensado en quienes nos gobiernan), con la mano no se puede tapar el sol.
La desnutrición infantil en Argentina afecta especialmente a las provincias del nordeste, noroeste y al conourbano Bonaerense. Antiguas falencias del sistema de salud, carencias en la infraestructura sanitaria, inoperancia política, son algunos de los factores que explican la existencia de desnutrición infantil en uno de los país con mayor extensión de tierras fértiles (el territorio argentino tiene casi 250.000 km2 de tierras cultivables).
La palabra desnutrición de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (es bueno saber de que se habla) se utiliza para referirse a varias dolencias relacionadas con la ingesta de uno o más nutrientes (por ejemplo, proteínas, yodo o calcio) y caracterizadas por un desequilibrio entre el aporte de nutrientes y energía y las necesidades del organismo para su crecimiento y desarrollo.
En el año 2001 la proporción de niños con bajo peso al nacer (menos de 2,5 kilos) era de 7,4% una tasa próxima al promedio de los países industrializados (7%) que al de América Latina y el Caribe (9%). Esta constante se vino manteniendo desde 1990, pero una serie de datos más recientes difundidos por algunos hospitales (no todo es color de rosas con Kirchner, para los que se comen cualquier verso) sugieren que aumentó.
Otro dato que anticiparía índices más altos de desnutrición es el incremento que ha experimentado el número de niños que viven en hogares indigentes (que no cuentan con los ingresos suficientes para cubrir una canasta alimentaria básica). Un dato más: en octubre de 2002 el 42,7% de los menores de hasta 18 años era indigente (estos no son porcentajes sacados al boleo, se trata de un estudio del Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales de la Nación, SIEMPRO). Y solo acoto que en Misiones, Chaco, Corrientes y Salta esta cifra llegó al 55%.
Las regiones más castigadas por la pobreza en octubre de 2001, poco antes de la devaluación y la cesación de pagos del país, había en Argentina 9,4% de hogares indigentes, en mayo de 2003, 17,9%. (Recibo comentarios).
El bajo nivel de instrucción de las madres es una de las causas más importantes de la desnutrición y de la mortalidad infantil. Pregunto que papel viene jugando el gobierno en todo esto porque pareciera ausente según los datos o directamente queda comprobada la inoperancia K (que no es K de Kilo sino K de Kirchner).
Para los privilegiados de la urbe los datos que están próximos a leer parecen sacados de un censo a principio de siglo empero son los datos que se obtuvieron según el Censo Nacional 2001.
El 15,9% de los 10,1 millones de hogares de la Argentina carece de provisión de agua dentro de la vivienda. Los hogares con necesidades básicas insatisfechas (NBI), indicador de la pobreza estructural de una sociedad, son el 14,3% del total. De ellos, no tiene agua dentro de la vivienda el 50,8%.
En el análisis de esta situación vale marcar diferencia, la persistencia de niveles elevados de desnutrición no es solo producto de la crisis económica sino el virtual colapso del sistema hospitalario.
Aunque el gasto global en salud ha sido elevado en comparación con países similares (en el 2001 la suma del gasto público y privado fue de 23.200 millones de dólares, un 8,7% del PBI, sin embargo la mortalidad infantil para el año 2001, de 16,3 por mil nacidos.
El informe 2003 sobre la situación de salud en Argentina del Ministerio de Salud dice que “en todas las provincias argentinas, por lo menos una de cada dos muertes de niños podría evitarse” (MIERDA QUE DA BRONCA saber que se puede evitar y queda escrito en un informe).
La mortalidad infantil más elevada se presenta en Formosa, Tucumán, Chaco, Corrientes, y La Rioja; la más baja, en la ciudad de Buenos Aires.
Claro, también hay que entender las disparidades regionales (cuestión no que no justifica sino que hecha mas luz sobre la inoperancia del sistema). En la ciudad de Buenos Aires hay un médico cada 95 habitantes; en Tierra del Fuego, uno cada 962.
Cuanta carencia y una sola promesa que ningún político sabe cumplir: “Que no haya hambre”.

Amor sin viagra

Hace un par de años se conocieron, ni siquiera entonces eran jóvenes, estaban igual que ahora. Son de esas personas que desde que tenés uso de razón fueron eternamente viejos. Más jóvenes que viejos, inmutables, puede ser porque usan el mismo color de ropa. Pareciera que siempre están vestidos iguales: siempre iguales. No sé muy bien cómo contar esta historia. Fue un encargo de él. Sé puntual: "Hacemos el amor todos los días. Cuando la acaricio se me eriza la piel. El 16 de diciembre cumplo 82 años y esta mujer me hace querer vivir mi vida 82 años más". Es curioso cómo recién de viejo uno encuentra una persona, tan viejo como uno, y se enamora. Les pregunté qué hubiera pasado si se hubiesen conocido cuando tenían 20. Es la duda que ellos dos tienen. Puede ser que se hubiesen amado tanto como ahora, pero está la posibilidad de haberse amado menos. Es que ella está enamorada de la vida de él. Y él admira todo lo que ella hizo. A los 20 recién estaban empezando. Al principio fue la típica historia de dos viejos que estando solos buscan alguien con quien compartir, pero ninguno de los dos esperaba demasiado: "Ya eramos viejos". Pasó el tiempo, se tomaron de la mano para caminar. Un día ella le arregló el cuello de la camisa e intencionalmente le acarició el cuello. Otra vez él la abrazó, le acomodó un mechón del pelo detrás de la oreja. Y unos 18 años atrás se dieron el primer beso. Sí, con lengua. "Acariciar el cuerpo de una mujer no es sólo tocar su piel, sino aceptarla tal cual es. Cuando la vi desnuda - sonríe - igual de arrugada que ahora, vi la mujer más bella". Y con una carcajada exclama: "No siempre necesito Viagra".

¿Dónde están los hombres?

Corazones negros
Alguna vez ¿el hombre se asustó del hombre?. La naturaleza humana se corrompe muy de apoco. Se va quemando como un fósforo encendido. Se carboniza, se destruye su materia y después no queda nada, solo restos de lo que fue. ¿Y si el hombre ya no es hombre, sino restos de lo que fue? Veo a sus ojos: no lo encuentro. Pienso sus actos: no los entiendo. Y el hombre: ¿Dónde esta el hombre?.
La guerra puede mas que la paz. La muerte puede mas que la vida.
¿Es esto un preludio del desastre que viene ?.
Tengo miedo de pensar el mundo. Acaso llegará el día que el aire sea yanki?. Y ¿el agua inalcansable?. Vender máscaras de oxigeno el mejor negocio. Juntar cadáveres la mejor colección. Destrucción por encima de construccion. Y que va a pasar ¿cuando las imágenes no nos llenen de lágrimas?, ¿cuando la guerra no nos movilice?. ¿Cuando un muerto, sea igual a cien muertos, mil muertos?.
¿Que va a pasar después?.
La guerra va a buscar mas guerra, y esta guerra no va a ser suficiente. Cuando invadir Bagdad sea solo un paso y se despierte Corea y agite a China. Cuando Bush se transforme en icono y Saddan también. Dividir ideas para diferenciar culturas y crear rivales.
¿Que va a pasar después?.

Ojitos azules

Zapatillas negras y rojas.
Un pelo despeinado.
Lentamente todos los recuerdos son pretextos. Freeze mi vida y al final del día te espero. (Quien juzgue mis actos jamás entenderá lo que es perder la cabeza por amor).
Estoy fuera de mi con toda la necesidad de vos: ojitos azules, zapatillas negras y rojas y un pelo despeinado. No importa que todo sea superfluo, que hoy me aburra Buenos Aires y que no me entretenga ningún amor. Freeze mi vida y al final del día te sigo esperando sin necesidad de tiempo.

Amor y Opio

Amor y Opio Corría el siglo XVI. Tenía dos amantes en Johannesburgo. Un esposo en Sofía, y casi un harén en cada capital europea. Una vanguardista para la época, supongo que se trataba solo del mejor de los hedonismos. Pero para febrero de ese año, la apatía por el sexo había consumido mis ganas de cuerpos ajenos. Todo empezó por el placer mismo. Y solo cuando supe ser fiel a mí misma, recibí los más eternos placeres. Luego cuando la rutina del deseo se transformo en hábito, me canse de tanto toqueteo y opte por relajarme en mis campos de la rivera escocesa. Postrada en un escritorio, obsequio de Luis XVII, un día a la semana recibía en mis aposentos a Gian Guliani, un italiano veinteneros que por dos monedas de oro me facilitaba su cuerpo, sin agujas del reloj marcando. Pero las visitas de Gian Guliani fueron más esporádicas. Opte por el reclutamiento total en mi cuarto. Agobiada de tantos hombres saliendo y entrando de mi vida, por primera vez me sentaba frente a mi propia sombra y no entendía a quien veía. Mi esposo, Richard, entusiasmado con el comercio asiático, me propuso un viaje de placer hasta China. Para marzo de ese año, había reemplazado el sexo por el opio. Un delirio que solo la nobleza podía darse. Richard, apenas podía verme. Me amaba, pero su forma de amar era una apatía a mi persona. Nadie ama con los ojos, es necesario el cuerpo. Llegando de Tokio, había comprado unas sedas demasiado suaves para no tentarme. Sentada, apoyaba mi cabeza por sobre la ventana del barco. Todo se movía mientras que mi vida se caía al mar. El momento era el exacto. Saque mi pipa de opio. Tres pitadas profundas. Llené tres veces mis pulmones de aire dulce. Lo retuve 20 segundos, luego exhalé. Estaba lista. Con los pañuelos hice una soga, me até del cuello, y colgándome del ventilador, me dejé caer. Los pies me temblaron. Cuando vi terminar mi vida de la manera más absurda: ?Me arrepentí?. Lo sentí todo, lo vi todo. Y me arrepentí. Los nudos en los pañuelos se retorcían. La clavícula me crujía. Colgada, cayendo a cualquiera precipicio que en ese momento no quería, me estaba arrepintiendo. Lloré. Hacía mucho tiempo que no lloraba. Y ahí estaba, postrada de toda tentativa de acto, y lloraba. Hubiese llorado antes. El pañuelo no aguantó 50 kilos. Caí. Sentada en el suelo. Medité. Me aferré demasiado a la vida en apenas 9 segundos. No eran todos mis hombres, no era mi opio, era mi vida lo que me aburría, pero no tenerla era peor, me deja con cero oportunidad ante todo. Y tenerla era oportunidad a todo. Nunca amé a Richard, tampoco a mis hombres. Tuve dos hijas. Fueron todo.

Lo exacto es lo que casi no es

Un cuerpo exacto.
Una mente exacta.
Un alma exacta.
Y eso no que no creo en el alma. Pero si las hay la de ella sería exacta.
Existe.
Esta sentada en la peatonal Florida. Enfermera. 80 Años. Toma la presión. Lee un libro de Marcos Aguinis.
Tiene un nieto músico que va a verlo tocar.
Peatonal Florida, al lado de CIA y Tower Records. Buscala.
Un cuerpo exacto.
La belleza no es convencional.
Existe.
Le faltan las dos piernas y usa un carrito para moverse. Hombre. 50 Años. Se nota que tiene los brazos fuertes, son sus piernas. Y manos sucias que tocan la tierra.
Tren Ramal Tigre.
Una mente exacta.
No con saberlo todo se es mas exacto.
Existe.
Rubia de ojos celestes. Linda. Simpática. 16 Años. Tiene una amiga que no tiene casi plata. Ella tampoco

La fiesta del Caos

Luego de mi visita al FMI (Fondo Monetario Internacional), y una esporádica recorrida por los pasillos de Iberia en España, y unas vacaciones en Fíji. Anticipo el “Caos” que caracterizara a la organización institucional política-económica Argentina. Caos que muy cordialmente hemos asumido como rutina diaria y coyuntura de los ciclos de vida de todo argentino medio, tendiente a pensar y razonar. Nace, vive y muere sin nunca haber pisado tierra prospera. Por suerte esta Blockbuster y se puede tomar Coca Cola, y podemos ver el Gran Hermano.
Maldita incertidumbre la de todo argentino, pero las dudas se fueron despejando a lo largo de la semana.
El hoy país se duerme, los políticos hasta roncan. Antes, mientras nos sacaban todo de los bolsillos, solíamos divertirnos con “Bailes Turcos”. , No que La Rioja no haya bailado este sábado con Menem y la Chichi, pero mientras tanto... Argentina duerme, y se sancionan en el Congreso Aguinaldos de Luxe. Quiebra Aerolíneas. Y Cavallo “speak in English” en Londres.
La solución mas entretenida fue en los noticieros el Casamiento de Carlitos, como algunos aburridos tendieron a llamarlo... “El casamiento del Año”. Aunque ni Susana Giménez estuvo para “tirarse arriba de la torta”. Y me pregunto si a los regalos se los llevamos a la casa, o directamente los guarda para tener una celda de lujo. ¿Tendrá cama matrimonial adentro del calabozo?.
¿Argentina duerme, o los políticos nos duermen?. La única solución es integrar las tediosas listas del Congreso, meterse en un “curro”, y salvar a la familia. Si uno intenta buscar una explicación al desastre le recomiendo dos opciones: 1. Curso rápido de actuación para trabajar con Suar, o bien 2. Curso acelerado de Corrupción y póngase a la altura de cualquier legislador argentino.
Pero mucho no importa, mientras la fiesta del caos sigue, Antonito decide casarse con Shakira... ¿tendencia a internacionalizarnos a través de casorios?.
Analizando en prospectiva, creo que dentro de unos pocos años, no vamos a tener mas país, quedarnos de brazos cruzados mientras nos venden los Servicio Publico, si tenemos suerte, mucho más de la que tuvo Aerolíneas, quizás alguna multinacional Japonesa quiere comprar Argentina. Argentina for export, Argentina Made in Japan.
No se asuste si entonces ve en el Senado a algunos legisladores con Kimono, o comiendo con Palito Chinos, estacionando Mistubishis mientras sancionan sueldos de Luxe, mientras nosotros jugamos a Expedición Robinsón en pleno urbanismo... “sobrevivir”.